- Come tu proteína primero. Por proteína nos referimos a carne, huevos, leche y sus derivados y frijoles. Según varios entrenadores personales esto le da la sensación temprana de llenara a muchas personas y se come menos.
- No dejes de hacer 5 comidas diarias: Las tres principales y media mañana y a media tarde. Tu organismo quemará calorías mejor poco a poco que no en una comida copiosa.
- Cambio en la preparación de los alimentos. Conviene escoger más a menudo las técnicas culinarias que menos grasa añaden a los alimentos: al agua -cocido o hervido, vapor, escalfado-, rehogado, plancha, horno y papillote. Utilizar moderadamente: fritos, rebozados, empanados, guisos y estofados (desgrasar en frío, mejora su conservación y su calidad nutricional). Se admiten guisos y estofados elaborados con alimentos de origen animal poco grasos, con cantidad mínima de aceite, harina y caldos desgrasados, hortalizas... P. ej. Estofado de pavo o pollo sin piel a la jardinera, pescado en salsa verde, conejo estofado con setas, etc.
- Las sobremesas prolongadas o las tertulias familiares pueden hacerse tranquilamente sin comidas tentadoras de por medio.
|
[1]
[2]
[3]
[4]
[5]
[6]
[7]
[8]
[9]
[10]