- Tome mucho líquido en el día. Al menos dos litros. Esto no sólo le servirá para hidratarse, sino que también le ayudará a bajar de peso, ya que muchas veces se confunden la sensación de hambre y de sed. Además ocupa un lugar en el estómago que podría ser ocupado, si no, por alimentos con más calorías.
- Para disminuir las grasas: Adelgaza la despensa: Regala o congela las sobras de la cena. No podrás perder peso con una despensa llena de calorías que acabarán apareciendo en tu mesa y ensanchando tu cuerpo.
- “Ataques de hambre" y "ganas de picar algo". Trate de "manejarlos" buscando una actividad relajante: salir a dar una vuelta, escuchar música o radio, interrumpir lo que esté haciendo para tomar una tisana de hierbas, leer algo interesante, etc. Si no puede resistir la tentación, tenga a mano un "botiquín de emergencias" dietético:.fruta, un caramelo ácido sin azúcar, paladee lentamente una aceituna o un dadito de queso duro. No guarde en casa fiambres, golosinas, helados ni galletitas. Tenga siempre preparada en la heladera una ensalada liviana o una gelatina dietética con frutas.
- Siempre a la mano. Mantén las frutas siempre a la mano en tu casa: sobre la mesa, en la refrigeradora, o en la sala familiar.
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